La coordinadora de afectados por la subestación de transformación eléctrica "Los Leones", que Endesa tiene en el barrio Parque Goya de Zaragoza, reclamó hoy en las Cortes que se aleje esta instalación ante los riesgos que supone para la salud, especialmente para los niños, y que se legisle sobre la distancia de seguridad que deben cumplir.
Así lo manifestó la vocal de la coordinadora y miembro de la Asociación de Padres y Madres del Colegio Agustina de Aragón, Pilar Arbués, quien advirtió de los riesgos que presenta esta subestación al estar a poca distancia de ese colegio.
También está cerca de un instituto de educación Secundaria en avanzada construcción, del colegio de educación Especial Parque Goya, donde hay niños que pasan las 24 horas del día, y del Cristo Rey, así como de un centro de salud también en ejecución.
La exposición de campos electromagnéticos y la posibilidad de que se produzca un incendio -el año pasado se registraron 51 en instalaciones de este tipo en España, apuntó- y de que de forma inmediata se propaguen gases tóxicos por la dirección del viento en la ciudad precisamente hacia los centros educativos son los principales riesgos que presenta esta instalación, afirmó.
Especificó que varios estudios, uno de ellos del Ministerio de Sanidad de 2001, establecen una relación entre la exposición a campos electromagnéticos con el aumento de incidencia en leucemia infantil, la población más afectada al tener un sistema inmunológico más débil y, en este caso, la que pasa muchas horas cerca de las instalaciones en los centros educativos.
En ese sentido, precisó que el Ministerio de Sanidad recomienda, por la incidencia en leucemia infantil, que los niños no deben exponerse a campos electromagnéticos con niveles superiores a 0,4 microteslas cuando en este entorno el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) ha llegado a medir 2 microteslas.
Citó otro informe científico elaborado por 14 expertos mundiales en salud pública y campos electromagnéticos, que concluye que debería considerarse el límite en 0,1 microteslas para cualquier espacio habitado por niños y embarazadas.
Indicó que dentro de la clasificación del reglamento de líneas de alta tensión, esta subestación, por su tensión nominal de 132 kilovatios, es de primera categoría -de las más elevadas autorizadas en España- y se pretende ampliar a 220 kv.
Destacó además, respecto a los riesgos de incendio, que en esa subestación se utiliza como aislante hexafloruro de azufre que en caso de combustión se descompone en dos gases "altamente tóxicos" que pondría en grave peligro a los habitantes de la zona.
Arbués hizo hincapié en que los centros educativos deben tener "total protección" por las administraciones públicas y ha de eliminarse cualquier riesgo por esta subestación.
La misma, dijo, incumple la exigencia de distancia de seguridad establecida en el artículo 4 del decreto 2424/1961, de 2.000 metros para las actividades peligrosas e insalubres, y el artículo 21 de la ley 3/89, considerando que esta instalación es una actividad industrial.
Desde 2005 se han producido sentencias que obligan a las compañías eléctricas al traslado de transformadores de potencia muy inferior a la de "Los Leones, según la coordinadora.
Asimismo, considera que la proposición no de Ley aprobada por las Cortes en el Pleno del 29 de abril para solicitar al Gobierno central que garantice la seguridad ambiental para los habitantes del entorno de la subestación deja la "puerta abierta" para solucionar el problema.

