La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña (CRMH) informó este martes de que el número de ciudadanos de la comarca de A Coruña que fueron asesinados durante la dictadura franquista ya identificados asciende a más de 800, cifra que "puede duplicarse" en los próximos meses.
Así lo anunció el historiador Luis Lamela, quien participó en la base de datos de los desaparecidos en el régimen franquista, que fue presentada este martes en rueda de prensa por la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica (CRMH).
Durante su intervención, Lamela aseguró que "hay expectativas de aumentar mucho esa cifra", porque, en la investigación que le sirvió como punto de partida para crear esa base de datos, que se remonta al año 1991, sólo tuvo en cuenta el número de fusilados en la comarca de A Coruña, a través de la revisión del Registro Civil.
No obstante, afirmó que también hay casos de coruñeses que fueron asesinados en los campos de exterminio nazis y otros que todavía están sin identificar, pero de los que se conocen ciertos datos, como sus características físicas o las ropas que llevaban en el momento de la defunción.
"Muchas de estas personas -aseguró este investigador- quedarán sin identificar, porque es muy difícil que, después de 60 años, los familiares puedan reconocerlos".
Según detalló Xesús Dopico, responsable de la elaboración de esa herramienta informática, la base de datos consta de cuatro listas: una de los muertos en A Coruña de 1936 a 1939, que recoge los datos de Lamela; fallecidos que figuran en otras bases documentales; víctimas sin identificar de 1936 a 1939; y, finalmente, un listado de quienes fueron juzgados en la ciudad de 1936 a 1957.
Por su parte, el presidente de la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña (CRMH), Manuel Monge, señaló que este es un "acto de justicia, no de revanchismo o venganza".
"Todas las personas que fueron abandonadas en cunetas y fosas comunes en la dictadura ascienden a más de 50.000 en toda España", reveló.
El líder de la comisión denunció la actitud del Partido Popular, preguntándose "por qué ahora los dirigentes del PP hablan de abrir heridas", cuando, dijo, "nadie criticó" la investigación del juez Garzón sobre los 30.000 desaparecidos en la dictadura argentina, ni la de los fallecidos en Chile durante el régimen de Pinochet.
Además, "alguien va más allá -dijo en referencia al ex presidente de la Xunta, Manuel Fraga-, comparando el régimen constitucional de la II República española con la Dictadura de Franco y asegurando que en todos los regímenes se cometieron barrabasadas", lamentó.
En este sentido, sentenció que, en los años de la II República (de 1931 a 1936) "no constan asesinatos por motivos políticos", mientras que, tras ese período, "hubo 800 asesinatos en A Coruña y comarca por esas razones".
Monge considera un deber recuperar a los desaparecidos y conocer sus nombres y, añadió, "los criminales no pueden estar ni un día más dando su nombre a las calles de la ciudad", por lo que instó al Ayuntamiento a llevar al pleno del próximo lunes la eliminación de toda la simbología franquista.
"La Ley de Memoria Histórica es un paso adelante, pero es precisa más voluntad política", dijo.
El presidente de la CRMH adelantó que plantearán la posibilidad de levantar una placa o un monumento en conmemoración de los represaliados en el cementerio de San Amaro, como ya se ha hecho en otros lugares de España, como Oviedo o Palencia, o en el municipio de Mugardos (A Coruña).
Además, anunció que van a presentar una solicitud formal al Gobierno municipal para que en los presupuestos del año que viene incluya la partida necesaria para crear una Oficina de Atención Permanente para la recogida de estos datos.
Sobre la publicación de esa base de datos, a la que se podrá acceder a través de la web de la entidad (www.memoriadacoruna.com), apuntó que es "sólo el inicio de un trabajo que requiere una responsabilidad colectiva".
El proyecto, que ya se probó en otras comunidades, como Andalucía, tiene un carácter "interactivo", destacó el secretario de la CRMH, Fernando Souto, también presente en el acto.
El objetivo es que los familiares de las víctimas accedan a esos datos y proporcionen nueva información, ayudando a identificar a represaliados cuyo nombre se desconozca o aportando nuevos desaparecidos.




