La Generalitat quiere que la infancia esté más protegida del maltrato y para dar una respuesta inmediata a los casos de abusos ha creado una nueva oficina que centralizará todas las demandas que se reciban y que mejorará la coordinación entre instituciones ante este tipo de situaciones.
Con esta iniciativa, la conselleria de Acción Social quiere evitar casos como el de Alba, la pequeña de Montcada i Reixac que quedó en coma tras recibir malos tratos en el ámbito familiar; o el de Claudia, la niña de Salou en el que la Generalitat ha estado en el punto de mira no sólo por no actuar después de su primer ingreso en el hospital, sino también por su lentitud ante la Justicia.
Una de las principales herramientas de la nueva unidad será el teléfono gratuito 900 300 777, bautizado como Infància Respon, un servicio que atenderá los casos de menores en situación de riesgo social grave y de crisis familiar o social. Estará activo 24 horas, 365 días al año.
Este teléfono nace de la unificación de los dos teléfonos que hasta ahora había operativos para este tipo de problemáticas, como son el Teléfono de la Infancia y la Adolescencia, que tiene la misma numeración que el nuevo servicio, y el Teléfono de Urgencias (93 552 45 05).
Según datos del departamento, sólo en los nueve primeros meses de 2007 la DGAIA ha efectuado 150 intervenciones en el ámbito hospitalario ante la sospecha de los médicos de maltrato infantil o de situaciones de riesgo, y ha asumido, en la mayoría de los casos, la tutela de los menores.
A lo largo de 2006, además, la conselleria activó en 27 ocasiones los servicios de los equipos de valoración de maltrato infantil, mientras que este año han intervenido ya en 124 casos.
Esta nueva oficina, denominada Unidad de Detección y Prevención del Maltrato Infantil (UDEPMI), estará ubicada en la sede de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA), en la avenida Paralelo de Barcelona, y funcionará las 24 horas del día durante todo el año, incluidos los festivos.




