Las financiación del Sistema Nacional de Salud (SNS) es "insuficiente" y se refleja en el déficit de camas hospitalarias, especialmente de media y larga estancia para enfermos crónicos y discapacitados, así como en la falta de enfermeras y dentistas.
Esto es lo que concluye el informe "La situación de la Salud y el Sistema Sanitario en España", que se ha hecho público hoy y que ha sido elaborado por el Observatorio de Políticas de la Salud de la Fundación 1º de Mayo.
El informe sostiene que los españoles "disponemos de un buen sistema sanitario que en líneas generales garantiza una atención universal, equitativa y de calidad aceptable, aunque algunas deficiencias en el desarrollo de algunas áreas relevantes plantea problemas de irracionalidad, ineficiencia y desigualdad".
El documento incluye 16 trabajos, en los que han participado los profesores Manuel Martín, Joan Canalls, Santiago Porras, Carmen Mancheño, Mercedes Boix, María Luisa Lores, Javier González Medel, Carlos Ponte, Luis Palomo, Marciano Sánchez Bayle y Carmen Sánchez.
El gasto por persona en España es, después de Portugal, el más bajo de los países europeos desarrollados, con 2.099 dólares en poder paritario de compra frente a una media de 2.955, menos de la mitad de los que dedican Luxemburgo o Noruega.
Ello supone que el esfuerzo económico para el mantenimiento de un sistema universal y gratuito sea "todavía muy inferior" en España al de los países de su entorno económico y social.
Actualmente, este país ocupa el último lugar en camas hospitalarias de la Europa de los diecisiete con 336 por 100.000 habitantes, un 37% inferior a la media de 534.
La situación, según los expertos, está relacionada con los recortes de los últimos años y con la escasa oferta de camas de media y larga estancia, y explica la "elevada presión asistencial que soportan los hospitales y las listas de espera, sobre todo quirúrgicas".
Esto obliga a tratar a los pacientes crónicos en las camas para agudos, lo que supone un "dispendio económico que atenta contra la eficiencia y el uso racional de los recursos y una discriminación para estos pacientes", según se indica en el documento.
La estancia hospitalaria es similar a la media europea, con 8,5 días frente a 8,7, pero hay que tener en cuenta la baja proporción de camas de larga estancia.
"Este indicador, que refleja la eficiencia de la asistencia hospitalaria, nos muestra que es mejorable en nuestro país y que hay todavía un margen para reducir las esperas que soportan los pacientes para ser atendidos", añaden los investigadores.
El índice de enfermeras de 744 por 100.000 habitantes es muy inferior a la media de 902 (17,5% menos), lo que supone un "importante obstáculo" para la oferta de cuidados sanitarios en los centros asistenciales y especialmente para la atención domiciliaria de los enfermos crónicos, discapacitados o terminales.
En la proporción de dentistas por habitante la diferencia respecto de la media es mucho más importante, con 54 por 100.000 habitantes frente a 74,5 (27,5%) menos.
El número de médicos por mil habitantes es de 322 por 100.000 habitantes, ligeramente inferior a la media de 350 (8,6% más baja) aunque España ocupa los últimos lugares del grupo de los países europeos más desarrollados.
El porcentaje de cesáreas es más elevado tanto de la media (250,1 frente a 230,7) como de las cifras consideradas como adecuadas por la OMS (150). "Podemos concluir -alerta el documento- que existen problemas de calidad en la atención obstétrica, que además de incrementar los riesgos del parto suponen molestias innecesarias en el período del posparto".




