Los dos capataces de los Brif de Aragón que participaron en la extinción del incendio de Horta de Sant Joan el pasado mes de julio, José Luis Viorreta y David Gómez, han declarado hoy ante la juez de Gandesa que instruye la causa que el fuego era "peligroso, de potencial de retorno".
Viorreta y Gómez han declarado hoy durante unas cinco horas ante la titular del juzgado único de Gandesa, que instruye la causa por el incendio del 21 de julio del 2009 en Horta de Sant Joan, que causó la muerte a cinco bomberos del Graf de Barcelona.
Viorreta y Gómez pertenecen al grupo de Daroca de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (Brif), cuyo técnico era Raúl Vicente, que ya ha declarado ante la juez y que compareció también en el Parlament por este caso.
La brigada estaba dividida en seis cuadrillas, cada una de ellas con su capataz correspondiente, Viorreta y Gómez entre ellos.
En su declaración, a la que ha tenido acceso Efe, José Luis Viorreta ha afirmado que su técnico, nada más llegar, les advirtió que el fuego "era peligroso, de potencial de retorno", y les añadió que "de no tener todas las alertas a tope, podrían morir. Eso desde primera hora".
Por potencial de retorno se entiende, en un incendio, cuando se quema la superficie pero no los árboles, que están secos, por lo que el peligro es mayor pues la ignición puede provocarse con cualquier cosa.
Viorreta ha añadido que no sabe si al resto de bomberos se les transmitió, como a los Graf (Grupos de Apoyo de Actuaciones Forestales) de Lleida y Barcelona, y que tampoco "habló ni trabajó" con ellos, pues el enlace con el grupo de Barcelona era Pau Costa, y ellos solo estaban en contacto con su técnico.
A su juicio, hubo un momento en que las condiciones cambiaron y Raúl Vicente les dijo que se iban, y que en ese momento el otro capataz, David Gómez, avisó a los Graf de su marcha.
Viorreta ha explicado que salieron "por la línea de manguera" y que al final había dos auto bombas, y que les evacuaron medios aéreos que no eran del Ministerio de Medio Ambiente en un momento en que visualizaba "una columna de humo (...) oscura y grande, descontrolada".
En su opinión, por esa línea de manguera y en el momento en que se marcharon los 18 Brif, "podían haber salido los Graf de Barcelona y Lleida en fila india".
Por su parte, David Gómez ha repetido en su declaración, a la que ha accedido Efe, que en la primera reunión al llegar al incendio les avisaron de que tuvieran cuidado con "el potencial de retorno", pues vieron que "había pasado el fuego y había mal quemado".
Gómez ha relatado que oyó por las emisoras de los Graf o de los bomberos que había "una reproducción del fuego abajo", por lo que se lo comunicó a Raúl Vicente, y como la columna de humo era oscura, o sea, que "estaba quemando", el técnico de las Brif tomó la decisión de irse, mientras uno de los Graf de Lleida que estaba a escasos metros "oyó la conversación" y "se alertó".
A su juicio, al empezar a marcharse estaban con Graf Barcelona, por lo que "éstos saben en todo momento que se marchan" y, además, un Graf de Barcelona le ayudó a desengancharse de unas zarzas. Ha añadido Gómez que se numeraron dos veces "en presencia y a la vista de los Graf de Barcelona", a quienes dijo que "se iban por la manguera, que el fuego está abajo, gritando y en dos ocasiones".




