La presa alemana continúa hoy con las revelaciones de actos de pederastia en diócesis de Alemania un asunto del que trata el rotativoSüddeutsche Zeitung al desvelar el caso de un sacerdote que reincidió en sus abusos.
"Acogimos a un párroco procedente de Essen (oeste del país), que pese a las acusaciones de abuso sexual y de haber sido condenado por ello, fue destinado por el entonces vicario general, Gerhard Gruber, a la asistencia espiritual parroquial", admite la archidiócesis, en un comunicado emitido en respuesta a las informaciones del diario.
Gruber, de 81 años, ha asumido toda la responsabilidad sobre un caso en que se ve implicado el nombre del Papa Ratzinger, en tanto que era arzobispo de ese lugar en el momento en que llegó dicho sacerdote, en 1980, y hasta que se trasladó al Vaticano al ser nombrado prefecto de la Congregación de la Fe, en 1982.
En ese periodo hasta 1982, según el comunicado de la archidiócesis, no se registró ningún incidente más en relación con ese sacerdote.
Entre 1982 y 1985 siguió como asesor espiritual en Grafing (junto a Múnich), hasta que reincidió y fue condenado a 18 meses bajo libertad condicional y una multa de 4.000 marcos (2.000 euros).
Cumplida esa pena, volvió a ejercer en esa archidiócesis, primero en un asilo de ancianos, hasta 1987, y finalmente, hasta su jubilación en 2008, en diversas tareas parroquiales.




