El terrorismo islamista ha descendido y queda reducido a un limitado número de países árabes e integrado por personas con "alto nivel de educación", dijo hoy a Efe Mustafa Kamel al-Sayid, profesor en la Universidad de El Cairo.
En una visita a Madrid, donde acudió invitado por la Casa Árabe para hablar sobre "Seguridad Humana en el Mundo Islámico", el profesor de Ciencias Políticas calificó el "problema" del terrorismo islamista como "limitado" y sólo atribuible a algunos países musulmanes.
"Los terroristas -opinó- son una minoría en los países de donde proceden, ya que la mayor parte de la población no comparte sus métodos violentos para implantar la 'sharía' (ley islámica)".
Según el docente, la radicalización de la interpretación del Islam se debe a "una moda mundial" de dar cada vez más importancia a la religión dentro de los sistemas políticos.
Para Al-Sayid, "Estados Unidos es prueba de ello", pues sus líderes políticos "se apoyan en lobbies cristianos para alcanzar el poder".
Asimismo, mencionó "el desempleo" y la "falta de políticas sociales" para los jóvenes como dos de los principales problemas que conducen a la sociedad "a prácticas y creencias cada vez más radicales".
Al-Sayid recordó que los últimos atentados contra países occidentales han sido protagonizados por "terroristas con un alto nivel de educación", y que, en su opinión, sus acciones requerían "capacidad de organización, secretismo y dinero".
A ello se une "el sacrificio por la idea que defienden", que calificó de "incorrecta", ya que el Islam "no insta a que luchemos los unos con los otros, sino al respeto del prójimo", remarcó.
El profesor de El Cairo también lamentó la "demonización" que desde Occidente se hace del mundo islámico, y asoció esta tendencia con movimientos de ultraderecha de distintos países europeos.
Al-Sayid condenó la "islamofobia" promovida por "ciertos sectores" y consideró que convertir al Islam en "el nuevo enemigo" del siglo XXI es "contraproducente" para Occidente, ya que "hacerlo no sirve a sus intereses económicos en el mundo".
Al respecto, destacó la necesidad de EEUU de mantener relaciones amistosas con, entre otros, Arabia Saudí, "país estratégico para frenar el programa nuclear de Irán".
Acerca del rol de la mujer en los países árabes, Al-Sayid afirmó a Efe que su situación "ha mejorado de forma considerable", e incidió en que "el Islam no está en contra de las mujeres".
"Creo -continuó- que los países occidentales malinterpretan y exageran lo que significa el uso del velo para la mujer musulmana".
En su opinión, se trata de "una muestra de identidad y de conformidad con las prácticas islámicas", y criticó la postura del Gobierno francés de prohibir el velo en las aulas de los colegios, medida que considera reacción a la "creencia de que llevarlo es una forma de propagar el Islam".
"Al fin y al cabo -adujo-, si la sociedad permite que la mujer enseñe su pecho con prendas ligeras, ¿por qué no permitirles que cubran sus cabezas con un velo?".




