Para un 47% de los españoles la primera imagen que les viene a la mente al hablar de la inmigración es negativa, pese a que la respuesta más repetida se asocie a "la necesidad que tienen de venir a trabajar", según el informe Evolución del racismo y la xenofobia en España (2009), elaborado por el Observatorio del Racismo del Ministerio de Trabajo e Inmigración (OBERAXE).
Del informe se desprende que la palabra inmigración principalmente se vincula a trabajo: "necesidad de venir a trabajar", con el 17% de las menciones. Le sigue otra referencia positiva: "pobreza y desigualdad", con un 10%; mientras que el "sentimiento de empatía y solidaridad" recoge el 7,5% de las primeras impresiones.
Contrapunto
Frente a estas categorías genéricas de respuestas positivas, también tienen presencia las negativas. De ellas, la más mencionada es precisamente la que incide en el "aumento desmedido de inmigrantes". Por su parte, el sentimiento de invasión se adopta en distintas expresiones: "invasión descontrolada", "hay demasiados", "masificación", "no hay trabajo para tantos", "que no vengan tantos", "ocupación", "mucha gente", "saturación" o "son muchos".
Asimismo, sigue la alusión al impacto negativo en el mercado laboral, que contrarresta a la referencia positiva antes descrita. Para el 5,9% de los encuestados, lo primero que les viene a la mente cuando oyen la palabra inmigración es "más pobreza para España", "bajada de sueldos", "españoles que están en paro por culpa de falta de orden", "paro", "nos dejan sin trabajo" o "mano de obra barata".




