El gran pastel tecnológico es plato de buen gusto. En especial para Apple y Microsoft, los principales enemigos de las apuestas de Schmitd.
"Nosotros no hemos entrado en el negocio de los buscadores. Ellos han entrado en el negocio de los teléfonos. Quieren matar al iPhone. No les dejaremos", dijo Steve Jobs, presidente de Apple, según recogió este mes la revista estadounidense Wired.
Aunque el teléfono de Jobs marca tendencia entre los smartphones, el dispositivo ha comenzado a perder cuota de mercado mundial, un 2%, según ABI Research.
De hecho, la tensión entre las compañías se reflejó cuando se apuntó, sin confirmación oficial, que Apple negocia con Microsoft ofrecer su buscador Bing, por defecto, en el iPhone.Y mientras, Microsoft se ha valido (irónicamente) del portal de vídeos YouTube para difundir, Why Microsoft (¿Por qué Microsoft?), una campaña en la que se compara el software MS Office con las aplicaciones de Google. Y en la comparación, como era de esperar, gana el primero.




