En la investigación participaron 136.474 personas que no tenían enfermedad de Parkinson en el inicio de la investigación. Se preguntó a los participantes sobre su uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), incluyendo aspirina, ibuprofeno y acetaminofeno. Tras 6 años, 293 participantes habían desarrollado enfermedad de Parkinson.
El estudio descubrió que los consumidores regulares de ibuprofeno eran un 40 por ciento menos propensos a desarrollar enfermedad de Parkinson que las personas que no tomaron este fármaco.
Además, aquellos que tomaron mayores cantidades de ibuprofeno eran menos propensos a desarrollar Parkinson que quienes tomaron menores cantidades. Los resultados fueron idénticos con independencia de la edad, tabaquismo y consumo de cafeína.
Según explica Xiang Gao, responsable del estudio, "el ibuprofeno era el único AINE vinculado con un menor riesgo de Parkinson. Otros AINE y analgésicos, incluyendo la aspirina y el acetaminofeno, no parecían tener ningún efecto sobre la reducción del riesgo de una persona de desarrollar Parkinson. Se necesita más investigación sobre cómo y por qué el ibuprofeno parece reducir el riesgo de enfermedad de Parkinson".




