Hasta el momento, no había estudios que comparasen las diferentes modalidades de psicoterpaia existentes para el grupo de trastornos de personalidad más graves, aquellos que se agrupan en el Grupo C e incluyen el trastorno por evitación o personalidad fóbica; el trastorno por dependencia, y el trastorno obsesivo-compulsivo.
Sin embargo, el profesor Paul Emmelkamp y su equipo hicieron un seguimiento de 371 pacientes tratados en seis centros de salud mental de Países Bajos entre 2003 y 2008, a los que se les aplicaron diferentes modelos psicoterapéuticos, desde atención a corto plazo (de menos de 6 meses) a un tratamiento más prolongado, con y sin hospitalización.
Para comprobar la eficacia de cada terapia, analizaron la mejoría en función de los síntomas psiquiátricos, el funcionamiento psicosocial y la calidad de vida, utilizando múltiples modelos estadísticos para ello.
De este modo, todos los pacientes demostraron una mejora un año después del tratamiento, aunque aquellos que recibieron tratamiento hospitalario a corto plazo mostraron "una mayor mejoría" que aquellos que recibieron otras modalidades de tratamiento.




