Los investigadores han descubierto que la exposición a las bacterias ambientales desencadena una respuesta inflamatoria leve en las hembras de ratón embarazadas que suministra a sus descendientes resistencia a las alergias.
El ascenso progresivo en las alergias en las décadas pasadas a menudo se atribuye a un aumento en la tendencia a mantener a los niños demasiado limpios, una tendencia conocida como la hipótesis de la higiene. Según esta teoría, la exposición de los niños pequeños a los microbios ambientales ayuda al sistema inmune en desarrollo a tolerar los microbios y los alérgenos en años posteriores de la vida.
Según el estudio, dirigido por Harald Renz, las hembras de ratón embarazadas expuestas a microbios de patios de granjas inhalados dieron a luz a crías resistentes a la alergia. La exposición desencadenó una respuesta inflamatoria leve en las madres, caracterizada por la mayor expresión de receptores similares a Toll sensibles a los microbios (TLRs, según sus siglas en inglés) y la producción de moléculas inmunes llamadas citoquinas.
Los TLRs maternos eran esenciales para transmitir protección pero se desconoce cómo las señales de TLR se traducen en resistencia a la alergia en la descendencia. También es necesario esclarecer si la protección se aplica a un amplio rango de alérgenos, incluyendo aquellos de la comida.




