Jose Maria Di Bello (d) y su pareja, Alex Freyre.
Reuters | Marcos Brindicci Buenos Aires
La justicia argentina se desdijo ayer y negó el permiso previamente dado a dos hombres para que contrajesen matrimonio, por lo que ha quedado aplazada la que iba a ser primera unión entre personas del mismo sexo en el país sudamericano.
La titular del juzgado nacional en lo Civil 85, Marta Gómez Alsina, en respuesta a una petición de dos ciudadanos, suspendió de forma provisional "el acto programado por el Registro del Estado Civil y Capacidad de las personas" que debía casar este martes a Alex Freyre y José María Di Bello.
La magistrada alega que la juez Gabriela Seijas, titular en materia de lo contencioso administrativo en Buenos Aires, no tiene autoridad para ordenar esta unión. Seijas había considerado inconstitucionales los artículos del Código Civil que establecían el matrimonio como un contrato únicamente entre un hombre y una mujer.
No relacionado con la discriminación
"La decisión que adopte no ha de ser interpretada como un adelanto de opinión sobre el fondo del asunto, ni discriminación alguna hacia la cohabitación estable de personas homosexuales", aclaró la juez en el fallo.
Ahora, las autoridades de la capital y la propia pareja afectada tienen plazos de 60 y 15 días, respectivamente, para presentar sus alegaciones a la última decisión judicial.
Argentina se convirtió, en el año 2002, en el primer país iberoamericano en autorizar la unión civil entre personas del mismo sexo. Sin embargo, este tipo de contratos no incluyen derechos sí admitidos en parejas del mismo sexo como el de la adopción.





