Un grupo de maestras de Cantabria ha decidido mostrar su cuerpo en un calendario para ayudar a que niños indígenas de Perú puedan ir a la universidad y, con ese único objetivo, estas educadoras van a seguir luchando por un proyecto que no quieren que sea la imagen de la polémica, sino de la solidaridad.
Las educadoras que hace un año decidieron poner en marcha el proyecto "Machupichu", llevan en este tiempo cosiendo broches, organizando fiestas y convocando rastrillos benéficos para conseguir que los niños de un poblado del Amazonas puedan ir a la universidad cuando acaban Secundaria. Y ya han logrado que cuatro jóvenes estén cursando estudios universitarios en Cuzco.
Al principio del verano, estas cooperantes, en un proyecto que inició hace unos años un maestro de San Sebastián, decidieron apostar por una manifestación artística y ahí surgió la elaboración de un calendario con fotografías suyas en las que muestran parte de sus cuerpos, pero "no más de lo que se ve en una playa".
La noticia de la publicación de este calendario suscitó cierta polémica en el entorno de estas profesoras, lo que llevó a que algunas de ellas pidieran que se retirara su imagen.
Dos de las maestras con las que ha hablado Efe, que prefieren expresarse como colectivo, no a título particular, comprenden que, "por los motivos que sea", algunas compañeras hayan querido retirarse de esta iniciativa, pero aseguran que todas siguen en el proyecto "Machupichu" y su relación es "estupenda" para continuar con este proyecto solidario.
En este calendario, las maestras han intentado recordar a los ciudadanos la importancia de defender los derechos del niño y, por ello, esta semana sale a la venta (con 1.500 copias en formato pequeño y 500 en formato grande), coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial de la Infancia.
Los derechos de los menores son recogidos en las doce imágenes para doce meses que incluye el calendario, que, por ejemplo, en marzo muestra a una de estas profesoras, rodeada de alimentos, que se tapa el pecho con un libro de cocina y sobre ella se lee: "todos los niños tienen derecho... a la alimentación".
Así, ocurre con otra de las maestras que, en avanzado estado de gestación, ilustra julio con el perfil de su cuerpo y la frase: "todos los niños tienen derecho... a tener familia".
Las imágenes han sido realizadas de forma desinteresada por el fotógrafo cántabro Javier Rosendo, quien ha asegurado que el proceso ha estado "muy cuidado" y que lo que se ven no son desnudos.
Además, junto a las imágenes de las maestras siempre se incluye una fotografía de los niños de la selva del Amazonas a los que irá dirigido el dinero que estas educadoras recauden y que aún no se tiene contabilizado.




