El TSJ de Madrid ha condenado al SERMAS a pagar 60.000 euros a la familia de un paciente de 74 años que falleció en el hospital Gregorio Marañón por no habérsele remitido a tiempo a la Unidad de Cuidados Intensivos, informa en una nota la asociación del Defensor del Paciente que tramitó la denuncia.
Según la sentencia del TSJM, "hubo una serie de deficiencias objetivas, entre ellas en el proceso asistencial, por las que no se puede calificar la muerte del paciente de inesperada, impredecible o impensable".
El paciente, D. G., de 74 años, ingresó en el Gregorio Marañón por una intoxicación por digoxina, un medicamento usado para corregir arritmias cardíacas, y murió a los pocos días tras empeorar su estado y no recibir del médico de guardia el tratamiento adecuado, que hubiera sido su remisión a la UCI.

