Fue una noche larga, calmada y demasiado tranquila. "Hoy no hay ni rastro de prostitutas", decía una fuente policial que prefirió guardar el anonimato.
A las 00.00 horas de ayer, furgonetas de los mossos, la Guardia Urbana y el Cuerpo Nacional de Policía llegaban a les Rambles y se paraban a la altura del Liceu. Otra redada estaba apunto de empezar. Pero, ¿Y las prostitutas?. Ni una sola se dejó ver por las calles colindantes ni por ningún rincón del Casco Antiguo: "Estamos muy atentos para no confundir a nadie, incluso esta noche hemos tenido un susto al preguntar a una turista negra por sus papeles".
Los Tres Cuerpos Policiales debían identificar a las prostitutas que encontraran por el lugar y hacer cumplir la Ordenanza del Ayuntamiento que tanto está dando que hablar estos días. Si hace una semana las mujeres subsaharianas acaparaban las aceras de las Ramblas, ayer optaron por escoger otros lugares de trabajo. Una fuente policial admitía que estos dispositivos (el del sábado de madrugada en la Ramblas) están hechos para "satisfacer a la prensa", "para la foto".
Ayer, lo único que hicieron los agentes es requisar alguna que otra lata de cerveza que portaban jóvenes por la calle.
La función de los cuerpos policiales
Agentes de la Guardia Urbana y de los Mossos patrullaron toda la noche sin éxito. Su misión era identificar todas aquellas personas sospechosas de no tener en regla los papales o de detectar escenas de protitución a pie de calle, algo prohibido. No hallaron nada de nada.
La función en cambio, del Cuerpo Nacional de Policía, que tiene las competencias en materia de innmigración, es recibir a las personas que han identificado la policía local y los Mossos y evaluarlas. En función de la documentación que aporten los identificados se les dejará marchar o se les detendrá por Ley de Extranjería.
En la redada del pasado sábado hubo dieciséis personas detenidas y 230 identificadas. Fue el balance del dispositivo contra la prostitución que se realizó en las Ramblas de Barcelona, Glorias y Rambla Catalunya y en la que participaron un centenar de agentes de la Policía Nacional, Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana.
La Policía informó de que los detenidos eran dos prostitutas, de nacionalidad nigeriana, dos travestis brasileños y otros doce ciudadanos extranjeros que se encontraban en España en situación irregular.
Concretamente, la Policía Nacional abrió procedimiento de expulsión de España por permanencia irregular a las dieciséis personas detenidas: "Aunque no es fácil expulsarlas porque unas veces no sabemos de donde son y otras su país no las acepta", explicó a ADN una fuente policial.




