El Sistema de Seguimiento Integral de violencia de género vela por la seguridad de 102.188 mujeres maltratadas.
Todos los casos, con datos sobre la víctima y el agresor, están registrados en esta herramienta informática presentada ayer por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la titular de Igualdad, Bibiana Aído. La información de la base de datos -estrenada en 2007- es secreta y sólo pueden acceder a ella 28.855 usuarios entre cuerpos policiales, Instituciones Penitenciarias, Fiscalía y Delegación de Gobierno.
Según explicaron ayer los ministros, el objetivo inmediato es que cuando se formule una denuncia el funcionario la cargue en el sistema. Éste cuenta con un medidor del riesgo (extremo, alto, medio y bajo) y, en función de él, establece las medidas que se deben tomar y las revisiones del caso. El funcionario puede subir el nivel de peligro si lo considera, pero nunca bajarlo. De momento, se han realizado 352.171 valoraciones de riesgo.
Asesinada en Almería
Con la herramienta se pretenden evitar sucesos como el de ayer, cuando una mujer de 45 años fallecía tras ser disparada por un hombre de 61 en Vélez-Rubio (Almería).
Ambos habían mantenido una relación sentimental a la que ella decidió poner fin, según Europa Press.
El hombre le disparó varias veces con una escopeta y huyó dejando malherida a la mujer, que murió a las puertas del taller de costura donde trabajaba. Poco después, el presunto agresor se entregó en el Ayuntamiento de la localidad almeriense.
Con este último caso, en lo que va de año 38 mujeres han fallecido víctimas de la violencia de género. De ellas, seis figuraban en el registro informático presentado ayer.
"Pero son muchas más las que se han salvado", zanjó el ministro Rubalcaba. Como él, Aído condenó el asesinato e indicó las virtudes del sistema, "que evita a las víctimas una maraña burocrática y a los agresores rendijas para la impunidad". Y subrayó la necesidad de denunciar y "no dar marcha atrás".
EL APUNTE
Sólo siete pulseras de las 3.000 anunciadas
El 24 de julio se puso en marcha otra medida para evitar el maltrato: 3.000 pulseras que controlarían las órdenes de alejamiento. Pero sólo siete funcionan en Cataluña, Castilla-La Mancha, Valencia, Andalucía y Extremadura. "Están a disposición de los juzgados y en los próximos meses esa cifra aumentará", argumentó la ministra Aído.




