El Club Catalán de Naturismo (CCN) y la Federación Española de Naturismo (FEN) han anunciado que emprenderán acciones legales contra cualquier ayuntamiento que intente prohibir el nudismo por medio de ordenanza municipales, en cualquier localidad de Cataluña.
"Los municipios no tienen potestad para regular la moral y la vestimenta de sus ciudadanos", afirman los responsables de esta organización, que recuerdan, por medio de una nota de prensa, que la retirada en la Ley de costas de las competencias de "la policía de la moralidad" que figuraban en la ley predemocrática "no deja lugar a dudas".
En este sentido, añaden que la retirada también del delito de escándalo público del Código Penal "impide definitivamente que ningún legislador lo reintroduzca a niveles inferiores, en modo de regulación".
Los naturistas señalan que hay una total unanimidad entre todos los juristas que han tratado este asunto, "desde el defensor del pueblo hasta los juzgados a donde han llegado los recursos", ya que "un ayuntamiento no puede restablecer un delito que ha sido abolido del Código Penal".
La vinculación de la actividad administrativa al principio de legalidad (todo lo que no está específicamente prohibido por ley está permitido) comporta la necesaria autorización por una norma de rango legal para poder intervenir, un paso esencial para que la administración pueda actuar si supone una limitación de las libertades de particulares.
Así, consideran que las limitaciones que han implantado algunos ayuntamientos catalanes como Malgrat de Mar (Barcelona) y Tossa de Mar (Girona) "equivale a criminalizar el cuerpo humano, y a establecer un nuevo derecho inexistente en el ordenamiento jurídico alguno como es el 'derecho a no ver' lo que a alguien no le gusta".
Los defensores aseguran que los "pretendidos derechos de los que no aceptan el top-less o pretenden reprimir la simple desnudez natural están en el mismo lugar que el derecho de los machistas que no aceptaban el sufragio de las mujeres, o de los racistas que no aceptan otras tonalidades de piel, o de los homófobos..."
Ambas organizaciones sugieren a estos consistorios con ordenanzas que prohíben el nudismo que consulten con sus equipos de juristas y que estudien los precedentes, como la resolución del Parlament de Cataluña de 1997, que constataba ya la necesidad de que las administraciones competentes adopten las medidas necesarias para suprimir los obstáculos reglamentarios que impiden la práctica del nudismo.
El CEN y la FEN se han puesto en contacto con los ayuntamientos con estas ordenanzas prohibicionistas, y ya han solicitado una entrevista con la alcaldesa Malgrat de Mar, Conxita Campoy, que se ha fijado para el 4 de septiembre, donde reclamarán que se elimine la prohibición de la normativa, ya aprobada, de hacer nudismo en las playas del municipio.
En el caso de Tossa de Mar, con una ordenanza que prohíbe el nudismo recién aprobada, las organizaciones nudistas han anunciado que presentarán un recurso de reposición en los juzgados, a la vez que tienen prevista una reunión con el concejal de este municipio, Antoni Botallé.




