Placa conmemorativa de las víctimas del accidente
Efe / Manuel H. de León Madrid
Los familiares de las víctimas del accidente de Spanair, en el que fallecieron hace un año 154 personas, han señalado que hubo deficiencias y descoordinación en el plan de emergencias, que todo se debió a una cadena de errores y que el avión no tenía que haber despegado ante el fallo del relé, que, afirman, ya se había detectado en vuelos anteriores.
Varios portavoces de los familiares han comentado el segundo informe publicado esta semana por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), en el que se señala que el avión despegó con los flaps replegados y que falló el sistema encargado de advertir a la tripulación.
El informe de la CIAIAC considera que en la operación de despegue se "rebasaron" tres barreras de seguridad: la lista de comprobación para configurar el avión, las listas de comprobación para confirmar y verificar la configuración y el TOWS (sistema de advertencia de configuración), que no advirtió de la configuración errónea de despegue.
En función del mismo y de las investigaciones realizadas por la la asociación de los familiares, su portavoces han afirmado hoy que el aparato, un MD82, no tenía que haber despegado cuando se descubrió que fallaba el famoso relé o sonda de la temperatura, y que este había fallado ya en seis vuelos anteriores.
También han asegurado que en el pasado Spanair tuvo dos casos iguales de fallo del relé y que se solucionó el problema cambiándolo y que además los aviones no volaron.Por eso se preguntan por qué el día del accidente no se cambió el relé y cuestionan además el tiempo de vida que le dan los fabricantes del avión a esta pieza, y se preguntan si no es mucho mayor de lo que en verdad tiene que ser y necesita ser reemplazada mucho antes.





