Donar sangre conduce a una mejora de la resistencia a la insulina y, en consecuencia, podría evitar la aparición de la diabetes tipo 2, la más común entre las personas obesas y ligada a un estilo de vida sedentario.
Esta es una de las principales conclusiones de un estudio del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn), realizado a través de la sección de Endocrinología del Hospital Josep Trueta de Girona.
Según los investigadores, las extracciones de sangre de forma controlada permiten equilibrar los niveles de hierro que absorbe el organismos y evitar así la oxidación de los tejidos.
Precisamente, los científicos han constatado que el exceso de hierro en sangre se asocia a un peor control metabólico de la diabetes tipo 2, según una nota de Ciberobn.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han practicado ensayos clínicos a 30 pacientes varones, con una media de edad de 50 años, con diabetes tipo 2.
La mitad siguió su programa estándar de dieta, ejercicio y medicación; mientras que la otra mitad se sometió al mismo tratamiento y se le aconsejó que donara sangre tres veces (una cada 15 días) durante un período de seis semanas.
"Los pacientes que donaron sangre experimentaron una mejoría significativa del control metabólico, de la resistencia a la insulina y de la función vascular manteniendo la misma medicación", ha detallado el investigador José Manuel Fernández-Real.
En relación al hierro, este científico ha recordado que es un mineral que actúa como micronutriente esencial y que ayuda a formar las proteínas de los músculos, la hemoglobina -proteína de los glóbulos rojos de la sangre- y los huesos, aunque ha recordado que "lo importante es el equilibrio, huir de los extremos, ni mucho ni poco hierro".
Además, ayuda al cuerpo a transportar el oxígeno que necesita para producir energía.
Según este doctor, "en nuestro medio occidental, una dieta variada mediterránea es suficiente para un aporte mínimo de hierro en ausencia, por supuesto, de anemia ferropénica", y "lo aconsejable es reducir drásticamente el consumo de carnes rojas".
La dieta mediterránea constituye una herramienta muy útil en el control del síndrome metabólico, a la vez que reduce el riesgo cardiovascular y de diabetes, ha relatado Fernández-Real.
Esta investigación está financiada por el Fondo de Investigación Sanitaria, del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), con un presupuesto de 40.000 euros.
Este estudio sobre la diabetes ha sido dirigido por Felipe Casanueva, director científico del Ciberobn y jefe del servicio de Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago.
El Ciberobn fue creado en 2006 bajo la coordinación del ISCIII, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, y en él participan instituciones de varias comunidades.
Los Ciber (Centros de investigación biomédica en red), nueve en total, son organismo de investigación que tienen como misión la investigación monográfica sobre una patología.

