El fiscal general de Honduras, Luis Rubí, ofreció hoy "garantías y cooperación" a la familia del depuesto presidente Manuel Zelaya para que salga del país si lo desea.
Rubí declaró en una rueda de prensa que "de ninguna manera" hay acciones legales abiertas contra la familia de Zelaya, quien fue derrocado el domingo por los militares y sustituido ese día por el jefe del Parlamento, Roberto Micheletti.
Aseguró que, "lejos de eso", el Ministerio Público brindará "garantías y cooperación", y asignará "varios fiscales" para que acompañen a los familiares de Zelaya y su eventual proceso de salida de Honduras "sea debidamente hecho".
Sin embargo, el fiscal general no indicó si la familia del depuesto gobernante, cuyo paradero se desconoce, tiene previsto abandonar territorio hondureño.
El domingo, horas después de que los militares se llevaran a Zelaya a Costa Rica, su esposa, Xiomara Castro, informó a Efe que se encontraba "en una montaña" del oriente del país por temor a sufrir daños.
"La última vez que hablé con mis hijos (cuatro) fue ayer (sábado) a la seis de la tarde (00.00 GMT), después no he vuelto a saber de ellos, estoy preocupada", subrayó en comunicación telefónica la esposa de Zelaya, quien se encontraba en la oriental ciudad de Catacamas cuando se produjo la detención de su esposo.
Zelaya fue derrocado horas antes de la celebración de una consulta popular para que los hondureños decidieran si en las elecciones de noviembre próximo se instalaba una urna especial para votar sobre una convocatoria a una Asamblea Constituyente.
La consulta, que ni siquiera empezó, había sido declarada ilegal por la justicia ordinaria y electoral con el argumento de que el Ejecutivo no tiene facultades para convocar este tipo de procesos, solo el Tribunal Supremo Electoral.




