La panda roja Ranran, la más longeva de Japón, murió de causas naturales en el zoo de Nishiyama de la localidad de Sabae, provincia de Fukui (centro de Japón), informa hoy el diario nipón "The Daily Yomiuri".
Ranran, que nació en el mismo zoo en 1987, tenía sólo 21 años cuando murió el pasado miércoles, aunque su edad humana correspondiente era de más de cien.
Esta panda roja era uno de los animales preferidos de los niños que visitaban el zoo, junto con los monos ardilla y las grullas japonesas, según la página web de la ciudad de Sabae.
Además de dar a luz a seis crías en 1992, Ranran se ocupó además de otros cachorros de panda rojo que fueron abandonados por sus madres, según los encargados del zoo, citados por el "Daily Yomiuri".
Recientemente la panda había sido trasladada a una zona especial de reproducción dentro del zoo, a la que no se permitía el acceso del público, según el rotativo.
El pasado lunes, los encargados del zoo observaron que Ranran había empezado a mostrar síntomas de debilidad, por lo que la pusieron bajo cuidados veterinarios.
Sin embargo, a pesar del tratamiento, los encargados confirmaron el miércoles la muerte de Ranran, presumiblemente por causas naturales.
Los pandas rojos, una de las principales atracciones del zoológico de Nishijama, fueron enviados desde Pekín como símbolo de la amistad entre la capital china y la ciudad japonesa de Sabae, según las autoridades locales niponas.




