A través de este acuerdo, Novartis se responsabiliza de la fabricación de la vacuna y de su suministro a Takeda, que obtendrá los derechos en exclusiva para la licencia, comercialización y distribución de dicha vacuna en Japón.
Tras la aprobación de la vacuna en Japón, Takeda etiquetará el producto y venderá la vacuna bajo la marca comercial de Novartis. Según los términos de este acuerdo, Takeda pagará a Novartis 100 millones de yenes --unos 74 millones de euros-- por adelantado y se responsabilizará de realizar pagos por cumplimiento de objetivos y por royalties, en función del desarrollo y las ventas del producto.
Según el director general de Vacunas y Diagnósticos de Novartis, Andrin Oswald, la compañía se compromete a hacer "accesible" esta vacuna "lo antes posible" con el fin de ayudar a la protección de los niños japoneses ante la meningitis y otras infecciones provocadas por el Hib.
Además, aseguró que 'Vaxem-Hib' es "la primera de las muchas vacunas que Novartis espera suministrar a Japón" con el fin de ayudar a mejorar la salud pública y ofrecer respuestas a las necesidades médicas no cubiertas.




