Los detenidos, en su mayoría de nacionalidad nigeriana, atemorizaban a las mujeres con "destruir su alma" o "volverlas locas" para tenerlas siempre bajo control, informó hoy la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil.
Un grupo implantado en Nigeria, formado por amigos y familiares de los cabecillas asentados en España, engañaba a las mujeres con falsas promesas de una vida mejor en Europa.
Una vez captadas eran acompañadas desde Nigeria hasta Libia en camiones y autobuses y se les facilitaba documentación falsa para pasar los controles fronterizos.
En las costas de Libia eran hacinadas en pisos mientras se buscaba una embarcación para cruzar el mar hasta Italia y, provistas de documentación falsa, eran llevadas a España, donde les obligaban a ejercer la prostitución en clubes de alterne.
El dinero que obtenían las mujeres era recogido periódicamente por los miembros de la red hasta que saldaban la deuda contraída, que ascendía hasta los 50.000 euros por persona.




