En los años siguientes, se produjo una avalancha de estudios para tratar de determinar la motivación que los dos muchachos tuvieron para cometer esta masacre y que, todavía hoy, sigue siendo un misterio.
La matanza de la Escuela Secundaria Columbine, perpetrada por Eric Harris y Dylan Klebold, abrió además el debate sobre las armas de fuego en Estados Unidos y sobre cómo evitar otros sucesos similares.
El 20 de abril de 1999, Harris con una camiseta en la que se leía "Natural Selection", y Klebold, cuya camiseta tenía impresa la palabra "Ira", llevaron a la escuela bombas de fabricación casera que colocaron en la cafetería, y dejaron otras en sus respectivos automóviles.
Ambos, vestidos con chaquetas largas y oscuras, y equipados con una carabina y una pistola automáticas y dos escopetas con caño recortado, se sentaron a esperar que el estallido de las bombas -que hubiesen matado a cientos de personas- hiciera que la gente huyera despavorida del edificio, y entonces fusilarles.
Como las bombas no estallaron, Klebold, el joven con penas de amor, deprimido y que pensaba que no había vida peor que la suya, y Harris, quien se creía Dios y anhelaba que se reconociese la inferioridad de todos los demás, volvieron al edificio y empezaron a disparar contra quien se cruzase en su camino.




