China adopta "medidas brutales" para mantener en silencio a los peticionarios, entre las que destacan encarcelamientos secretos en instituciones psiquiátricas, en centros de detención o en campos de trabajo, informó hoy un comunicado de "Human Rights in China" (HRIC).
El Gobierno chino ha desarrollado un complejo sistema legal para interceptar, restringir los movimientos y castigar a los peticionarios, dijo la organización en el comunicado, remitido a Efe.
Además, según el documento, los peticionarios fueron acosados, golpeados, encarcelados y sometidos a arrestos domiciliarios durante la sesiones anuales de la Asamblea Nacional Popular (ANP) y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh), finalizadas la semana pasada.
Miles de víctimas de corruptelas, abusos y otras injusticias se desplazan cada año a Pekín durante los días de las sesiones para acogerse a la figura del peticionario, una vía legal que ya se usaba en tiempo de los emperadores, por medio de la cual intentan pedir justicia a las máximas instancias.
En China hay alrededor de diez millones de peticionarios, dice la ONG.




