Andrés, que ayer cumplió siete años y sufre una anemia congénita severa, sale del hospital junto con sus padres y su hermano pequeño, Javier, tras someterse a un trasplante de sangre del cordón umbilical de este último. Javier nació en octubre pasado, libre de la enfermedad gracias a la técnica del diagnóstico preimplantacional. Es la primera vez en el mundo que se realiza un trasplante tras aplicar esta técnica.
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