La policía alemana trata de esclarecer el origen del mensaje difundido por internet en el que presuntamente se anunciaba la masacre del colegio de Winnenden y, aunque todo apunta a que se trató de una falsificación, no se descarta que el autor de la matanza lo lanzara desde un ordenador distinto al suyo.
El ministro del Interior de Baden Württemberg, Heribert Rech, parte de la base de que el mensaje aparecido en el chat fue "construido" a posteriori y que "algún loco" trató de confundir con ello a los investigadores de la masacre, en la que murieron 16 personas, incluido su autor, Tim Kretchmer, de 17 años.
"Algún loco tiene que haber lanzado ese mensaje falso al mundo", ha admitido Rech, en unas declaraciones al diario Süddeustche Zeitung.
Para el responsable de Interior de Baden Württemberg, la cuestión es más que embarazosa, puesto que fue él mismo quien anunció ayer, en una conferencia de prensa, que el propio Kretchmer había advertido de que se proponía convertir "en una barbacoa" su antigua escuela.
Un ordenador ajeno
Los investigadores tratan de esclarecer ahora si el propio Kretchmer lo envió desde algún otro ordenador que no fuera el de su casa, incluido algún portátil, o si efectivamente fue alguna otra persona quien lo mandó, probablemente a posteriori y simulando que había sido un "anuncio" del joven.
En el mensaje inicialmente atribuido al muchacho, y leído por Rech en una conferencia de prensa, el autor afirmaba tener armas y estar dispuesto a ir a su antiguo colegio "para hacer una buena barbacoa".
"No puedo más"
"No puedo más", fueron las palabras que usó Tim K. en su conversación online a las 2.47 horas, según Rech. "Estoy harto, siempre lo mismo, todos se ríen de mí, nadie se da cuenta de mi potencial", se lamentó Tim K. "Lo digo en serio, Bernd (el nombre del joven con quien se dijo que estaba hablando), tengo armas aquí y mañana a primera hora iré a mi antigua escuela y habrá una verdadera barbacoa", añadió, reconociendo que quizá él mismo moriría.
"Estate atento, Bernd, se oirá hablar de mí", añadió en su conversación el autor de la matanza, que dio a su interlocutor el lugar exacto donde se produciría, Winnenden. "Y ahora ninguna información a la Policía, ningún miedo, me las piro", concluyó.
Tim K., descrito pos sus vecinos como un chico solitario aficionado a los vídeos violentos, mató a tiros a 12 personas en su antiguo colegio y luego a tres más antes de suicidarse cuando se vio rodeado por la Policía. Ocho de los estudiantes a los que mató eran mujeres, así como las tres profesoras fallecidas.
Las autoridades señalaron ayer que el joven había estado recibiendo tratamiento psiquiátrico por depresión entre abril y septiembre del año pasado, pero luego lo abandonó.




