La Administración de Seguridad Laboral de China publicó un nuevo reglamento en el que se obliga a los jefes de las minas a bajar a los pozos junto a los trabajadores en un intento de reforzar las medidas de seguridad, informó el periódico "Nuevo Pekín".
Con esta nueva ley, que entrará en vigor el próximo 7 de octubre, China pretende frenar la sobreexplotación, la precariedad de las medidas de seguridad y el número de accidentes en unas minas que son las más peligrosas del mundo y que dejaron más de 2.600 muertos el año pasado.
Así, el nuevo reglamento establece que si sucede un accidente y ningún responsable se encuentra en el pozo se castigará a la compañía minera con una multa que puede alcanzar los 5 millones de yuanes (737.964 dólares, 583.256 euros), y se penalizará al responsable con una sanción equivalente al 80 por ciento de su salario del año anterior.
El último accidente minero en el gigante asiático tuvo lugar ayer, jueves, cuando siete trabajadores murieron y 12 resultaron heridos en una explosión de gas en un pozo de carbón ubicado en la provincia china de Yunnan (suroeste).
Las autoridades señalaron que los siete fallecidos murieron por asfixia, debido a la falta de oxígeno, y las causas del accidente están siendo investigadas.




