Barack Obama considera que los únicos que ganarán con la quema del Corán que quiere realizar el reverendo Terry Jones son los enemigos de Estados Unidos por todo el mundo, aquellos que quieren saltar por los aires en ciudadas norteamericanas o europeas y los radicales que utilizarán las imagenes de un acto publicitario como este para cargar contra lo que representa este país.
"Esto es algo extraordinario para el reclutamiento de Al Qaeda y podremos tener violencia muy grave en lugares como Afganistán y Pakistán y aumentará el reclutamiento de gente dispuesta a suicidarse en ciudades norteamericanas o europeas", ha declarado el presidente a la cadena de televisión ABC. Obama mantiene que lo que quiere hacer "es contrario a lo que representa nuestro país que ha sido construido en los valores de libertad y tolerancia religiosas".
"Como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas quiero que entienda que este acto publicitario del que habla puede poner en peligro a nuestros jóvenes hombres y mujeres uniformados en Irak o Afganistán". La Casa Blanca y el departamento de Estado están muy preocupados por las protestas y manifestaciones en algunas capitales musulmanas en contra de Estados Unidos y el presidente ha advertido que si es verdad que "como dice está motivado por su fe espero que escuche a los ángeles buenos".
El presidente ha admitido que no puede hacer mucho, legalmente, para evitarlo porque la Constitución norteamericana permite actos como este. "Es frustante, pero somos un país de leyes y tenemos que cumplirlas. Creo que puede ser acusado de "quema en público" pero eso es lo máximo a lo que podemos llegar. Nuestro país ha tenido muchos episodios de gente que ha hecho cosas muy malas pero, al mismo tiempo, tenemos que asegurarnos de cumplir las leyes (como gobierno) y por eso quiero tanto a este país".
Preocupación del FBI
La oposición contra esta idiotez, como la ha calificado Eric Holder, el fiscal general de Estados Unidos, aumenta y va unida al Vaticano, a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a Sarah Palin y ahora al presidente. Jones continúa con sus planes de quemar varias docenas de coranes el sábado en el terreno de su iglesia de la Paloma Mundial, en Gainesville, en protesta a los ataques de los seguidores del Islam contra intereses norteamericanos por todo el mundo.
El ayuntamiento de esta ciudad de Florida ha incrementado la seguridad alrededor de la iglesia y esta mañana controla los vehículos, pide identificación a las personas que circulan por la zona y ha construidos barreras metálicas para evitar que se acerquen extraños que no sean vecinos, periodistas o las menos de 50 individuos que pertenecen a esta congregación extremista. El FBI ha advertido, en un boletín interno, que hay un serio peligro de que la quema del Corán, de producirse, provoque un estallido de violencia contra intereses estadounidenses en todo el mundo y está muy preocupado por el gran número de protestas que han aparecido en los últimos días en Internet en direcciones electrónicas usadas por radicales árabes que en otras ocasiones han amenazado con cometer atentados contra Estados Unidos.




