El vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales Carazo, repudió hoy la matanza de 72 inmigrantes latinoamericanos perpetrada el martes pasado en un rancho del estado de Tamaulipas, noreste de México.
"Lamentamos profundamente la muerte de tantos inocentes centroamericanos", dijo Morales Carazo en declaraciones al Canal 12 de la televisión local.
"Esto (la matanza) es una barbarie, casi un genocidio cometido por los traficantes y por sus sicarios", agregó.
Morales Carazo indicó que México, de donde es originaria su esposa, Amparo, "pese a todo el enorme combate" que ha hecho el Gobierno del presidente Felipe Calderón, vive "una batalla de largo camino y muy costosa" contra el crimen organizado.
Las autoridades mexicanas ya han identificado a 40 de las 72 personas asesinadas: 15 hondureños, 13 salvadoreños, 6 ecuatorianos, 5 guatemaltecos y un brasileño.
Un grupo de familias de la provincia nicaragüense de Estelí (norte) teme que entre las víctimas de la masacre perpetrada en México por supuestos integrantes del grupo armado Los Zetas, se encuentren parientes que hace dos meses partieron rumbo a EE.UU., vía terrestre e indocumentados, y con quienes no han logrado comunicación.




