El Ejército de Chile repudió hoy, después 36 años de ocurrido el crimen, a sus miembros que fueron condenados por el asesinato del ex comandante en jefe de la institución, Carlos Prats, ocurrido en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1974.
En un fallo definitivo, la Corte Suprema sentenció hoy a penas de prisión a siete militares, de un total de nueve inculpados, entre ellos dos generales retirados, dos ex brigadieres, dos ex coroneles y un suboficial.
Entre ellos, el general Manuel Contreras, ex jefe de la DINA, la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet.
El general Carlos Prats, antecesor de Pinochet en el mando del Ejército, se opuso al golpe militar y se radicó en Buenos Aires, donde fue asesinado junto a su esposa, Sofía Cuthbert, mediante una bomba instalada en su automóvil.
"El Ejército repudia a todos los partícipes en este cobarde asesinato, especialmente a los militares que lo consumaron, más aún cuando su acto criminal tuvo como víctima a un comandante en jefe y también a su esposa", señala una declaración pública del Ejército tras conocerse el fallo de la Corte Suprema.
En el texto, la institución castrense añadió que el crimen "enluta al Ejército y a todos sus integrantes" y manifestó, a las hijas del matrimonio Prats-Cuthbert, "su profundo pesar y solidaridad por el irreparable dolor que han debido soportar".
También separó "la bicentenaria historia" de la institución de "la infamia de aquellos que no adhirieron al tradicional código de honor y de conducta institucionales".
El Ejército ratificó en el texto su compromiso "con los valores fundamentales que comparte la sociedad chilena" y confió en que el cierre del caso "contribuya al necesario reencuentro" entre sus compatriotas.
El general Carlos Prats fue el segundo jefe del Ejército asesinado en la década de los setenta. Su antecesor en el cargo, René Schneider, murió a manos de un grupo de extrema derecha en octubre de 1970, pocos días antes de la toma de posesión de Salvador Allende como presidente de Chile.
Según unos archivos secretos desclasificados hace un par de semanas en Estados Unidos, aquel crimen fue planificado por la CIA en el marco de un plan para impedir la llegada de Allende al Gobierno.




