Las autoridades de Uganda anunciaron hoy que dos familias más de gorilas de montaña, una especie en peligro de extinción, serán trasladados al Parque Nacional de Bwindi, donde se incrementarán de 48 a 64 el número de permisos para el acceso diario de visitantes a la zona.
De este modo, las familias que se podrán visitar en el Parque de Bwindi serán ocho, de entre cinco y treinta componentes cada una, en lugar de las seis a las que se podía acceder hasta ahora.
Los gorilas de montaña, de los que sólo quedan unos 600 ejemplares en Uganda, la República Democrática del Congo y Ruanda, constituyen una singular atracción de los tres países, puesto que es una especie animal que sólo se puede encontrar en las selvas que ocupan parte de su territorio en la zona central de África.
En total, en Uganda, según las autoridades, están unos 340 de los gorilas de montaña que quedan, más de la mitad del censo total.
La portavoz de la Autoridad de Vida Salvaje de Uganda, Lillian Nsubuga, informó hoy de que las dos nuevas familias de gorilas se llamarán Kahungye, el mismo nombre que recibe uno de los montes de la zona, y Orugonzo, una de las platas autóctonas del Parque Nacional de Bwindi.
Según las autoridades del Parque de Bwindi, por cada familia de gorilas en la zona abierta a las visitas, la mayoría de ellas de científicos y conservacionistas, se entregan ocho permisos de acceso al día.
Las visitas a los gorilas, la especie animal cuyo ADN se parece más al del hombre, suponen una importante fuente de ingresos para Uganda, puesto que los especialistas pagan sumas importantes de dinero para poder verlos.
El número de visitantes que acudían al centro de África para rastrear a estos animales se redujo drásticamente después de 1999, cuando rebeldes de la zona mataron a ocho turistas extranjeros -cuatro británicos, dos estadounidenses y dos australianos- junto a varios guías, porteadores y guardas del parque de Bwindi.
Por eso, el Gobierno de Uganda ha hecho importantes inversiones en la seguridad de los parques naturales y para la promoción de las visitas a los gorilas.




