Los iraquíes viven hoy el séptimo aniversario de la invasión encabezada por Estados Unidos que derrocó al régimen de Sadam Hussein esperando el resultado definitivo de las elecciones legislativas del pasado 7 de marzo.
El 20 de marzo de 2003, a las 03.35 horas local (23.35 horas GMT) fueron lanzados los primeros misiles contra una granja del sur de Bagdad los estadounidenses dijeron que creían que se escondía Sadam Hussein, hoy, siete años después, ha sido escrutado el 89 por ciento de los votos de las segundas elecciones parlamentarias.
"Irak ha vivido estos últimos siete años una fragilidad que nos ha costado un alto precio de sangre de nuestro pueblo", dijo a Efe el trabajador bagdadí Abdalá Jalifa, de 48 años.
Como él, muchos iraquíes tienen la esperanza puesta en el futuro y el proceso de reconciliación nacional, dejando atrás los años de guerra y enfrentamientos sectarios.
Jalifa expresó a Efe su deseo de que este nuevo año "se produzcan cambios que borren el recuerdo de las tragedias pasadas y normalicen la situación".
Este trabajador aun recuerda los dramáticos momentos que vivió el día que comenzó una ocupación que dura ya siete años y que hasta hace poco mantuvo al país sumido en una oleada de violencia sectaria y una sangrienta insurgencia contra los ocupantes.
"Fue un día negro. La gente, por temor a morir, empezó a huir de sus hogares a diversas zonas fuera de la capital. Aún no despertamos del trauma que sufrimos al ver la gran destrucción", rememora.
Sin embargo, también tiene memoria para evocar "la tranquilidad" que vivía antes de la invasión anglo-estadounidense, cuando, dice "los lazos entre los iraquíes eran mucho mejores que en la actualidad".
Después de siete años de violencia ve un futuro con la esperanza de que se produzca un cambio, que "deje atrás los gobiernos corruptos".
El funcionario estatal Yamil al Menchadi, originario de la ciudad sureña de Basora, desea ver la ciudad de Bagdad, en la que se encuentra de visita, libre de bloques de hormigón armado, que le recuerdan "los peores momentos" de violencia y atentados terroristas indiscriminados.
Aun así, destacó un ambiente mejor en la capital, ya que es la primera vez que no ve patrullas estadounidenses en las calles, indica.
Así, manifestó su deseo no ver "ningún" soldado norteamericano o extranjero en su país después del año 2011, de acuerdo con el acuerdo de seguridad suscrito entre Irak y EEUU, que estipula la retirada militar de las tropas estadounidense del país árabe.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ha propuesto la retirada de todas las tropas de combate estadounidenses de Irak a fines de agosto próximo, y la del resto de unidades hacia fines de 2011.
Por otro lado, Al Menchadi expresó su esperanza en que las fuerzas políticas sean capaces de capitalizar la entrada de dinero proveniente de la explotación de los recursos petrolíferos y que sirva para mejorar las condiciones de la población.
"Irak puede unirse a los países desarrollados si se mejora la administración de los fondos provenientes de las exportaciones de petróleo y se elimina la corrupción que afecta al país", añade.




