Los bloqueos en carreteras realizados el jueves y el viernes por presuntos narcotraficantes en el norteño estado de Nuevo León para impedir la movilización de tropas del Ejército "son una reacción desesperada de las bandas criminales", según el Gobierno mexicano.
En las últimas horas carreteras que comunican Nuevo León con su vecino estado de Tamaulipas han sido bloqueadas por presuntos delincuentes, quienes han utilizado automóviles, tráilers y autobuses de pasajeros para entorpecer el tráfico.
Los hechos ocurridos en Nuevo León "son, sin duda, una reacción desesperada de las bandas criminales ante el avance" de autoridades de seguridad federales, estatales y municipales, dijo en un comunicado el Ministerio del Interior.
El Ministerio advirtió de que "el Gobierno federal empleará todo el uso de la fuerza y actuará conforme estricto apego a la ley para hacer valer el Estado de Derecho".
El Ejército y la Armada han incrementado sus operativos contra los grupos de la delincuencia organizada en el noreste del país, donde el cartel de las drogas de Los Zetas se enfrenta a sus antiguos jefes del Golfo que se han aliado a la banda de narcotraficantes de Sinaloa.
En respuesta, supuestamente el grupo de Los Zetas, que fue creado por militares de elite desertores del Ejército mexicano, trata de frenar la ofensiva de las fuerzas federales utilizando vehículos como barricadas para cerrar carreteras y avenidas de la zona metropolitana de Monterrey, capital de Nuevo León, para evitar los desplazamientos castrenses.
El secretario de Seguridad de Nuevo León, Luis Carlos Treviño, informó de que este viernes grupos de la delincuencia organizada llevaron a cabo cerca de 30 bloqueos en distintas avenidas de Monterrey.




