Un juez de Nueva York rechazó hoy el preacuerdo para el pago de indemnizaciones por 657,5 millones de dólares a los miles de trabajadores que enfermaron por la contaminación generada por la destrucción del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001 y pidió a las partes que sigan negociando.
El magistrado Alvin Hellerstein aseguró hoy que el preacuerdo alcanzado la pasada semana estaba "basado en el miedo y la ignorancia" y ofrecía una compensación "inadecuada", al tiempo que el proceso por el que se alcanzó no fue lo suficientemente "transparente", según medios locales.
El juez explicó, además, que antes de sellar un trato los 10.000 afectados por trabajar en la "zona cero" tras los atentados deben conocer aproximadamente el valor de la compensación económica que cada uno recibirá y tildó el pacto de "insuficiente".
A su juicio, el acuerdo también debería incluir un punto en el que se deje claro que los costes de los abogados de los trabajadores no se sufragarán con la compensación económica pactada, sino a través de un fondo creado por la ciudad para tal efecto.
Para que un trato sea efectivo tendrá que tener, además del beneplácito de juez, el visto bueno del 95 por ciento de los trabajadores afectados.
El pacto que hoy ha rechazado el magistrado neoyorquino había sido alcanzado el pasado 11 de marzo entre los abogados que representan a la ciudad, las constructoras que participaron en las tareas de desescombro y los trabajadores y miembros de equipos de rescate afectados después de más de dos años de negociaciones.
Las indemnizaciones que recibirían las víctimas podrían ir desde algunos miles de dólares a un millón, en función de los daños sufridos, indicaron los abogados cuando anunciaron el acuerdo.
Éste incluía también una póliza de seguros por 23,4 millones de dólares que cubriría futuras demandas que puedan presentarse en el mismo sentido.
Un trato de estas características supondría en la práctica el retraso y hasta una posible cancelación de las diferentes demandas que se habían planteado ante la Justicia de la ciudad y que se debían empezar a tramitar a partir del próximo mayo.
Miles de trabajadores de la construcción en la "zona cero", bomberos, policías y personal sanitario empezaron a presentar demandas en 2003 contra la ciudad y numerosas empresas privadas alegando que las enfermedades que padecían estaban vinculadas a su trabajo en el desescombro del destruido World Trade Center.




