Uno de los líderes de los manifestantes que marcharon hoy en Bangkok hasta las dependencias del 11 Regimiento de Infantería pidió a los suyos que comiencen a retirarse después de que el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, abandonara el edificio en helicóptero.
Veera Musikaong, uno de los portavoces más destacados de los "camisas rojas", demandó a sus seguidores que vuelvan a la avenida Ratchadamnern, una arteria principal de Bangkok cercana al antiguo palacio real en la que estuvieron concentrados desde ayer.
Musikaong explicó que los líderes del Frente Unido para la Democracia, que exigen la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones, deben reunirse y medir sus siguientes movimientos para presionar al Gobierno.
Sin embargo, los líderes encuentran dificultades para dirigir a las decenas de miles de personas que se han dirigido al cuartel general en el que estuvo recluido el primer ministro hasta hace pocas horas.
Los alrededores del edificio siguen atestados de "camisas "rojas" que se manifiestan de forma pacífica y con ambiente festivo, cantando y tocando la bocina, como si ya hubiesen ganado.
Minutos antes de que los manifestantes recibieran las nuevas instrucciones, el Ejército tailandés amenazó con emplear la fuerza si los "camisas rojas" deciden irrumpir en el cuartel general en el que ha permanecido el primer ministro, Abhisit Vejjajiva.
A las doce del mediodía hora local (5:00 GMT) venció el plazo del ultimátum para que el Gobierno de Tailandia disuelva el Parlamento y prepare elecciones.
"Nuestro objetivo es resolver los problemas del país y por lo tanto afirmamos que no habrá disolución del Parlamento y el Gobierno seguirá trabajando en beneficio de la nación", indicó el primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, del Partido Demócrata.




