Una manifestación exige la disolución del Parlamento.
EFE Bangkok
El primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, manifestó hoy que declarará el estado de excepción en Bangkok sólo en caso de que peligre la seguridad durante las manifestaciones antigubernamentales.
"El Gobierno actuará de forma rigurosa y sólo declarará el estado de excepción en caso de necesidad y urgencia", afirmó Vejjajiva en un mensaje televisado.
En caso de aplicarse el estado de excepción, el Gobierno puede anular el derecho de asamblea pública y el cierre de aquellos medios de comunicación locales que "inciten a la violencia".
La Policía calcula que el número de "camisas rojas", llamados así por el color de su indumentaria, alcanzará los 100.000 debido a la continua afluencia de manifestantes al lugar de la concentración, situado en el casco viejo de la metrópolis.
El primer ministro Vejjajiva reiteró que un golpe de Estado empeorará todavía más la crisis política en la que Tailandia está sumida desde la asonada militar de 2006.
"Si hay un golpe de Estado, este Gobierno será desalojado del poder y los manifestantes tendrán que continuar con las protestas, supondrá agravar el conflicto", apuntó el jefe del Ejecutivo.





