La secretaria de Estado, Hillary Clinton, consideró "insultante" que el Gobierno israelí anunciara la construcción de 1.600 casas en un asentamiento judío de Jerusalén Este durante la visita del vicepresidente de EE UU, Joseph Biden.
"Fue realmente muy desafortunado y un difícil momento para todos, para Estados Unidos y para nuestro vicepresidente, que había ido a reafirmar el firme apoyo" del país a la seguridad de Israel y "lamento profundamente que esto ocurriera", agregó.
La jefa de la diplomacia estadounidense señaló que la relación entre ambos países es "duradera y fuerte" y está basada en "valores comunes".
No obstante, "tenemos que dejar claro a nuestros amigos israelíes y socios que la solución de dos Estados, que nosotros apoyamos, que el propio primer ministro ha dicho que apoya, exige medidas de confianza en ambas partes", agregó.
El anuncio se produjo además un día después de que Estados Unidos anunciara oficialmente que israelíes y palestinos iniciarían con su mediación un diálogo indirecto de paz, tras más de un año de parálisis en las negociaciones.




