La escritora iraní Azar Nafisi, en el CCCB de Barcelona.
Guillem Valle
Tenía esperanza antes de que nadie tuviera y seguiré teniéndola aunque todos la pierdan". Así muestra Azar Nafisi su convencimiento de que la voluntad de cambio en Irán, reflejada en las masivas protestas tras las polémicas elecciones de junio, sobrevivirá a la fuerte represión del régimen.
La escritora, autora del bestseller internacionalLeer Lolita- en Teherán y una de las intelectuales iraníes más respetadas, presentó en BarcelonaCosas que he callado (Duomo), unas memorias en que entrelaza el retrato familiar intimista con los acontecimientos históricos que abarcan desde la época del Sha pasando por la Revolución Islámica de 1979.
"Desde el primer día en que el ayatolá Jomeini emitió su fatua contra los derechos de las mujeres, la gente se ha manifestado pese a ser reprimida. Y cada vez que ha habido nuevas protestas, han sido mayores. La sociedad civil iraníes muy fuerte y creo en ella", afirma.
Nafisi, que fue expulsada de la Universidad de Teherán en 1981 por negarse a llevar velo, y que vive en EE UU desde 1997, piensa que el régimen "se está rompiendo desde dentro". "Al principio de la Revolución, Musavi [ex primer ministro y ahora líder opositor reformista] encabezó los ataques a las universidades, en que nos disparaban, y ahora ve que esto es un error", recuerda.
Nafisi cree que la represión es un signo de debilidad de "un sistema en que nadie se fía de nadie" y en que el poder militar es creciente. "Si el régimen confiara en sí mismo no dispararía a la gente. Si el pueblo está contigo, ¿por qué culpar a un puñado de agentes de EE UU de unas protestas masivas?".
Para Nafisi, existe descontento a muchos niveles: "En su día, Ahmadineyad fue elegido presidente, pero su primer gran error fue la brutal represión de las protestas obreras. No obstante, el régimen aún tiene apoyo de gente que depende de él para su supervivencia, como por ejemplo las milicias".
La escritora lamenta que muchos medios occidentales "polaricen y politicen" la situación y no expliquen la compleja y diversa realidad iraní. "Este conflicto no trata del islam, sino de un régimen que usa el islam como ideología", afirma.
El modelo surafricano
Ante el riesgo a un ataque militar externo debido al programa atómico iraní, Azari cree que sería "estúpido" que se optara por una opción "que fortalecería el régimen". "Irán debe cambiar desde dentro. No queremos un Gobierno títere como en Irak, sino cambiar como Suráfrica, democráticamente", apunta. Asimismo recuerda el papel que puede jugar la cultura en este cambio: "El pensamiento y la imaginación cuestionan la realidad; la literatura no sirve para confirmar lo que sabemos sino para cuestionarlo, por eso resulta tan amenazante para las tiranías".
HISTORIA Y FAMILIA

Portada de 'Cosas que he callado'.
ADN.es
Azar Nafisi
Duomo
La historia reciente iraní se entremezcla con la compleja relación de la autora con su madre y el recuerdo del padre, alcalde de Teherán que el Sha encarceló, quien le introduce en la rica tradición poética persa.





