Yulia Timoshenko.
EFE Ucrania
Dirigentes políticos ucranianos de distinto signo han llamado hoy a la primera ministra, Yulia Timoshenko, a admitir su derrota ante el líder opositor, Víctor Yanukóvich, en las elecciones presidenciales del domingo.
"El resultado es claro y evidente: victoria de Víctor Yanukóvich. Y este hecho debe ser reconocido por todos, en primer lugar por su oponente, Yulia Timoshenko", ha afirmado Vladímir Litvín, presidente de la Rada Suprema (Legislativo), al canal de televisión Inter.
La secretaria del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, Raísa Bogatirova, ha aplaudido la victoria de Yanukóvich, que ha vinculado con un programa político "pragmático" basado en el "compromiso".
"Estaríamos dispuestos a aplaudir aún más a Timoshenko si después del anuncio de los resultados oficiales definitivos por la comisión electoral central los reconoce como han hecho históricamente los líderes políticos de las democracias modernas", ha dicho.
La suerte está echada
Por su parte, el magnate bancario Serguéi Tiguipko, el tercer candidato más votado en la primera vuelta, ha asegurado que "la suerte de las elecciones presidenciales está echada".
"Sin duda, el equipo de Timoshenko recurrirá a los tribunales, pero no habrá un nuevo Maidán", ha dicho al referirse a la plaza de la Independencia donde tuvo lugar en 2004 la Revolución Naranja.
A su vez , el presidente ruso, Dmitri Medvédev, ya ha felicitado hoy por teléfono a Yanukóvich, líder de la Ucrania rusoparlante, por su victoria en las elecciones del domingo.
Recuento casi acabado
Según la Comisión Electoral Central (CEC), tras el escrutinio del 99,98% de los votos, Yanukóvich obtiene el 48,96% de las papeletas (12,480 millones), mientras la primera ministra logra el 45,47% (11,590 millones).
No obstante, el Bloque Yulia Timoshenko (BYT) anunció hoy que impugnará los resultados por colegios, luego exigirá un recuento por circunscripciones y si los tribunales no le dan la razón, recurrirá los resultados generales de las elecciones.
El BYT mantiene que el 5,6% de los votantes emitió su sufragio en su propio domicilio sin contar con los certificados médicos respectivos, situación que se observó en el Este del país, el feudo electoral de Yanukóvich.


