Miles de personas asistieron hoy al entierro de un joven fallecido en enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad en la capital de la Cachemira india (norte), Srinagar, donde tienen lugar nuevas protestas.
El joven murió ayer por los disparos de gas lacrimógenos lanzados por la policía para dispersar a una multitud que arrojaba piedras y profería cánticos contra la India y a favor de la independencia de Cachemira.
El funeral tuvo lugar en la mezquita Jamia de Srinagar, con la presencia del jefe del Movimiento para la Liberación de Jammu y Cachemira (JKLF), Yasin Malik, informó la agencia india IANS.
"La situación es tensa, pero está bajo control", dijo un oficial de Policía, ya que la ciudad fue escenario hoy nuevas protestas entre jóvenes manifestantes y agentes y las tiendas del centro cerraron sus puertas.
Una fuente policial aseguró a IANS que "el subinspector asistente de Policía que lanzó el proyectil de manera irresponsable ha sido suspendido y se tomarán medidas contra él".
Cachemira es una histórica región enclavada en el Himalaya cuyo territorio y soberanía se disputan China y, sobre todo, Pakistán y la India.
Ambos países han librado varias guerras por el territorio desde la independencia y partición del subcontinente, en 1947.
La India ha retirado en los últimos dos años a 30.000 soldados de la parte de Cachemira bajo su dominio, en vista de la mejora de la situación de seguridad en los últimos dos años.
Según cálculos oficiales, quedan activos unos 800 insurgentes en la Cachemira india -la única región del país de mayoría musulmana-, donde actúan una decena de organizaciones armadas independentistas o propaquistaníes desde 1989.




