Irán ha ejecutado hoy a dos personas condenadas por participar en las protestas que estallaron el pasado junio tras la polémica reelección del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
Según la agencia de noticias local Isna, Mohamad Reza Ali Zamani y Arash Rahmanipour fueron ahorcados al amanecer en el patíbulo de una prisión de Teherán.
Ambos habían sido arrestados durante las protestas por la reelección de Ahmadineyad, que la oposición considera fruto de un "fraude masivo" y que han sumido a Irán en la peor crisis política desde la fundación, en 1979, de la República Islámica.
"Enemigo de Dios"
Los dos ejecutados hoy fueron juzgados y acusados de Mohareb (enemigo de Dios), un delito de la jurisprudencia islámica que Irán castiga con la pena capital, asegura la fuente.
Al parecer, ambos estaban acusados de pertenecer a los grupos de oposición en el exilio Muyahidin Jalq y Asociación Monárquica, que Teherán considera terrorista.
Estas son las dos primeras ejecuciones que se conocen en relación con las protestas postelectorales impulsadas por la oposición reformista, que no han cesado en los últimos siete meses pese a las advertencias y la represión del régimen.




