Brasil está en condiciones de duplicar en corto plazo el número de soldados que mantiene en Haití, que actualmente es de 1.200, para colaborar con la reconstrucción del país y asistir a las víctimas del terremoto del pasado día 12, dijo hoy un portavoz militar.
"Estaríamos en condiciones de duplicar nuestro efectivo en un corto plazo, incluso con tropas que ya han estado en Haití y conocen el terreno", declaró en una rueda de prensa el comandante del Ejército, Enzo Martins Peri.
El general aclaró, sin embargo, que una decisión de ese tipo sólo puede ser tomada en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y, además, debe ser aprobada por el Congreso Nacional.
Brasil está desde hace cinco años al frente de las tropas de paz desplazadas en el marco de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (Minustah), que integran soldados y policías de una veintena de países.
Martins Peri ratificó que, de los 1.266 militares brasileños que estaban en Haití en el momento en que se produjo el terremoto, 16 murieron y otros dos se encuentran desaparecidos.
Otras víctimas brasileñas de la tragedia fueron el diplomático Luiz Carlos da Costa, adjunto de la dirección de la Minustah, y Zilda Arns, fundadora de la Pastoral de la Infancia, que atiende a niños y adolescentes de bajos recursos y planeaba extender sus trabajos a Haití.
La posibilidad de que Brasil amplíe su presencia militar en Haití también fue comentada hoy por el ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim.
"No excluyo la posibilidad de que, a medida que las cosas evolucionen, y si fueran necesarios más soldados (brasileños), sean enviados", declaró Amorim en Río de Janeiro.




