La Iglesia Católica de EE.UU. renovó hoy su llamado para que el Gobierno federal conceda el Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) a miles de inmigrantes haitianos, a raíz del terremoto del martes pasado.
El presidente de la Conferencia Episcopal de EE.UU., el cardenal Francis George, envió hoy una carta al presidente Barack Obama en la que pidió que su Gobierno conceda el TPS a los haitianos ante la crisis humanitaria que atraviesa ese país.
"Le urgimos que otorgue el TPS a Haití lo más pronto posible", dijo George, cuya conferencia reúne a los más de 300 obispos católicos en Estados Unidos.
El cardenal explicó en la misiva que "está claro que Haití merece la inmediata designación del TPS tras sufrir el devastador terremoto de siete grados (en la escala Richter) el pasado 12 de enero, uno de los peores en la historia haitiana".
El terremoto ha dejado a decenas de miles de muertos, heridos y desplazados, además de cuantiosos daños materiales, en lo que se ha calificado en algunos círculos como una hecatombe.
Con el TPS, continuó George, los haitianos que reciban ese beneficio estarían en mejores condiciones de ayudar a sus familias en Haití a través del envío de remesas y del acopio de otros recursos para su país.
En la carta, el religioso recordó que, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los haitianos de la diáspora enviaron remesas por 1.830 millones de dólares en 2007, lo que equivale al 35 por ciento del Producto Interno Bruto de Haití.
"A largo plazo, esperamos trabajar con su Administración en otros asuntos que afectan el futuro de Haití, incluyendo el alivio a la pobreza y las preferencias comerciales. Esto aumentará la capacidad del pueblo haitiano a responder a futuros desastres y a minimizar su destrucción", dijo George en la misiva a Obama.
El TPS, que incluye un permiso de trabajo y estancia legal temporal en EE.UU., es un beneficio que concede el Gobierno de Washington a personas que huyen de guerras, desastres naturales y otras condiciones extraordinarias.
Como gesto humanitario, el Gobierno de EE.UU. concede el TPS tras determinar que no existen las condiciones para el retorno masivo de quienes huyeron del país en cuestión.
Por ahora, el Departamento de Seguridad Nacional, que tiene bajo su jurisdicción los asuntos migratorios, sólo ha dicho que el TPS es una de las opciones que sopesan para ayudar a Haití, pero no ha indicado cuándo podría anunciar una decisión definitiva al respecto.
El Gobierno de Bush denegó una solicitud de TPS de Haití en 2008, cuando ese país sufrió cuantiosos daños por huracanes y tormentas tropicales.
Otros líderes demócratas y republicanos de ambas cámaras del Congreso, además de numerosas organizaciones defensoras de los inmigrantes, se han sumado al llamado para que los haitianos que califiquen para el TPS reciban ese beneficio.
El Departamento de Seguridad Nacional anunció el miércoles el cese a las deportaciones.




