El presidente de EE UU, Barack Obama, tendrá su tan deseada reforma sanitaria para primeros de año pero aun coste muy alto porque los cambios en la Sanidad nacional que desea han acabado con el bipartidismo en Washington.
Esta reforma ha sacado a la superficie lo peor del debate político en el Capitolio y los insultos y las acusaciones de corrupción han dominado los discursos de los últimos días.
La madrugada del ayer, los demócratas en el Senado lograron los 60 votos necesarios -59 votos de los demócratas y un independiente frente al no de los 40 republicanos- para derrotar una proposición de ley conservadora que buscaba suspender las deliberaciones, y hace posible un voto definitivo del pleno el día de Nochebuena.
Para lograr la mayoría, el presidente del Senado, el demócrata Harry Reid, aceptó, como solicitaba el independiente Joe Lieberman, que se retirara del proyecto de ley la opción pública que iba a crear un sistema paralelo de seguros subvencionados por el Estado. También admitió, como insistió el demócrata Ben Nelson, la supresión del uso de fondos federales para que las mujeres puedan abortar y que en Nebraska, el Estado de Nelson, tenga que pagar más dinero por la Sanidad pública.
"Esto es un trapicheo y los ciudadanos no lo aceptarán", reclamó John McCain, el senador conservador de Arizona.
Por contra, el demócrata por Connecticut Christopher Dodd dijo que "finalmente una ley permitirá que los ciudadanos no tiemblen cada vez que pierden su empleo y se quedan sin seguro o enferman y no pueden pagar el tratamiento".
El proyecto del Senado extiende la cobertura médica al 95 % de los estadounidenses, incluidos 30 millones que ahora no tienen, obliga alas aseguradoras a aceptar apersonas con enfermedades de largo tratamiento como el cáncer, y crea un sistema alternativo para comprar seguros más baratos como el de los funcionarios.
Este texto deberá ahora ser concertado con una versión anterior aprobada por la Cámara de Representantes y Obama, que esperaba tenerlo en su mesa para el día de Navidad.
EL APUNTE
Impuestos sobre la cirugía estética
El coste de la reforma sanitaria que impulsa el Gobierno de Obama durante los próximos 10 años será de unos 871 millones de dólares. La suma se financiará con una subida de impuestos para las familias que ganen más de 250.000 dólares anuales y también con tasas especiales para algunos tratamentos como la cirugía estética.




