Los principales partidos políticos marroquíes han mostrado su respaldo a la gestión del gobierno de su país del caso Haidar y a la afirmación de que su entrada por motivos humanitarios no implica ninguna concesión política.
"La respuesta favorable de Marruecos a los llamamientos lanzados por países amigos, pese a hacer prevalecer la dimensión humanitaria del asunto, no significa que aceptará ceder sobre todo aquello que pueda atentar a su integridad territorial", señaló el nacionalista Istiqlal.
A su juicio, la situación desencadenada por Haidar, que tras 32 días en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote regresó el jueves por la noche a El Aaiún, "debe servir de lección a todos los que no toman esos factores en consideración".




