Un acuerdo de mínimos y sin carácter vinculante, que ha dejado a muchos participantes decepcionados, ha clausurado hoy la Cumbre de la ONU del Cambio Climático de Copenhague sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
El texto acordado en la madrugada, y que debía ser refrendado aún por el pleno de la conferencia, omite el monto global de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, al contrario de lo pretendido por muchos países, y sólo pide "profundos recortes" en este sector sin precisar plazo.
En principio, se trataba de un pacto cerrado entre Obama y el presidente sudafricano, Jacob Zuma, y los primeros ministros de India y China, Manmohan Singh y Wen Jiabao, respectivamente, al que luego se adhirió la UE, pero que excluyó a países en desarrollo, incluidos varios latinoamericanos como Venezuela y Bolivia.
La declaración alude a la necesidad de limitar la subida de las temperaturas en 2 grados con respecto al nivel de 1900, aunque no fija qué medidas se adoptarán para ello y en qué plazo temporal.

