La Iglesia católica continúa con sus contactos con las FARC para la liberación de rehenes en poder de esa guerrilla, mientras el presidente colombiano, Álvaro Uribe, aseguró hoy que no hay información sobre la supuesta fuga de un militar secuestrado hace casi 12 años.
El cardenal Darío Castrillón recibió de Uribe la autorización para hablar con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) e indicó que continúa con las tareas en busca de la liberación de los secuestrados en poder de esa guerrilla.
"Lo único que puedo decir es que siempre he visto al señor presidente abierto a las posibilidades de un diálogo (...) lo veo prudente en el modo de mirar las cosas, pero abierto", dijo el prelado a varias emisoras locales.
Castrillón ha mantenido conversaciones telefónicas con el máximo comandante de las FARC, Guillermo León Saenz, alias "Alfonso Cano", en las que le ha pedido buscar una salida al drama de los secuestrados y al conflicto armado de más de cuatro décadas en Colombia.
Uribe señaló, por su parte, que el Gobierno no tiene información de una supuesta fuga del militar Pablo Emilio Moncayo, secuestrado por las FARC hace casi 12 años en el suroeste de Colombia.
"El Gobierno no tiene ninguna información sobre ese tema. La liberación de Moncayo se ha autorizado desde hace mucho rato, lo de esta semana no es nada nuevo y no sé por qué le han hecho tanta bulla al tema", añadió el mandatario en declaraciones a periodistas.
Gustavo Moncayo, padre del militar, reveló este martes a los periodistas que recibió una llamada en la que le alertaban de una supuesta fuga de su hijo.
Ese mismo día el Gobierno dio vía libre a la Iglesia católica y al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para que realicen "los contactos necesarios" con vistas a lograr la "liberación inmediata" de Moncayo y otro soldado secuestrado, cuya entrega fue anunciada hace meses por las FARC.
El ministro de Defensa, Gabriel Silva, señaló hoy a periodistas sobre los rumores de la fuga de Moncayo que no existe ninguna evidencia de que sean ciertos.
"Afortunadamente no tenemos ninguna evidencia de que él esté muerto ni tampoco de que se haya fugado y haya muerto en ese proceso", dijo Silva.
La senadora colombiana Piedad Córdoba, mediadora ante las FARC para la liberación de secuestrados, señaló ayer que solo le interesa el regreso de estos a sus hogares y solicitó que únicamente pidan su participación "cuando todo esté listo" para recibirlos.
La política, del opositor Partido Liberal Colombiano, no quiso pronunciarse sobre la presunta fuga de uno de los rehenes más antiguos de las FARC, que era cabo y fue ascendido a sargento durante el cautiverio.
Además de Moncayo, las FARC anunciaron la entrega del soldado Josué Daniel Calvo y de los restos del capitán de la Policía Julián Guevara, muerto en cautiverio en 2006 tras ocho años en poder de la guerrilla.




