Los príncipes de Asturias asistieron hoy en Londres a la entrega de los premios anuales de la Asociación de la Prensa Extranjera (FPA), en un acto en el que Don Felipe dijo que el periodismo es "una profesión crucial en el mundo de hoy".
Los premios, en su X edición, fueron entregados durante una cena en el hotel Park Lane de la capital británica, con el príncipe Felipe y Doña Letizia como invitados de excepción.
Antes de la entrega, el heredero de la corona española intervino para felicitar a la FPA por la creación de estos premios que reconocen la labor periodística y subrayó que rinden "un merecido tributo a una profesión crucial en el mundo de hoy".
En un discurso pronunciado en inglés, Felipe de Borbón manifestó que "el buen periodismo, escrito, radiado o en la red nos ayuda a todos a entender y a evaluar los cambios que están teniendo lugar en la escena internacional".
El príncipe manifestó que "una de las más difíciles tareas de los medios, uno de sus más complejos retos y, si me lo permiten, una de sus más apasionantes responsabilidades es, por un lado, la de ayudar en gran medida a los ciudadanos a valorar el significado de los muchos acontecimientos que a diario se producen".
Por otro, añadió, los medios deben ayudar a los ciudadanos a "percibir la consiguiente transformación de la realidad que nos rodea, una tarea nada fácil, sobre todo teniendo en cuenta la velocidad histórica en la que vivimos, que hace que la realidad vaya cambiando mucho más rápidamente de lo que pensamos".
Al hilo de las realidades cambiantes, el príncipe aludió a la evolución de las relaciones entre España y el Reino Unido, "dos grandes y antiguas naciones europeas, con una secular vocación de presencia internacional, que como socios y aliados trabajan y colaboran cada vez más juntas en el seno de Europa".
Don Felipe subrayó que en esta relación se ha producido un gran cambio en los últimos 25 años y que hoy se dan circunstancias que hubieran sido inimaginables hace tan solo un cuarto de siglo.
Entre esas circunstancias, citó que se pueda "regresar en un avión de una compañía hispano-británica, aterrizar en Londres contando muy probablemente con un sistema de control de navegación aérea fabricado por una empresa española y aterrizar en un aeropuerto muy probablemente gestionado por una empresa española".
Además, señaló el príncipe, se puede "tomar un metro o encender un móvil gestionados por compañías con importante participación española o pagar alguna compra o servicio con una tarjeta de crédito emitida por un banco de o con capital español".
Estos ejemplos, dijo, demuestran que "algo ha cambiado sustancialmente, que nunca como ahora el Reino Unido y España habían estado tan estrechamente interrelacionados".
El heredero de la corona señaló que "poca gente sabe que el Reino Unido se ha convertido en el primer destino de la inversión española en el mundo y que, desde hace años, supone en términos comerciales para España mucho más que toda América Latina".
Conflicto de Gibraltar al margen -"no entraré en este tema esta noche; seguro que lo entienden"-, el príncipe concluyó que Madrid y Londres están "cada vez más unidos por estrechos lazos se amistad, entendimiento y colaboración", y que son muchos los temas e intereses comunes que unen a ambas naciones.
Entre ellos, destacó la construcción europea, la lucha contra "amenazas intolerables" como el terrorismo, y la alianza ante importantes amenazas a la paz y la seguridad internacional, y en iniciativas y proyectos empresariales, sociales y culturales.




